Alguna vez estuve por casarme.
Todas las desdichas que cuente aquí son la contracara de lo que finjo olvidar, y de aquello en lo que no quiero pensar, porque no me quiero levantar. La esperanza es un placebo engañoso.
Lo recuerdo hoy, porque es 14 de febrero. Quizá por eso.
Perdí el anillo. Está, en algún lugar de España. Estaba especialmente hecho para mí. El fue y llevó al joyero su diseño, la prueba de su amor eterno por mí.
Nunca volví a confiar en su amor.
Perdí el anillo. Perdí la confianza. Perdí el amor.
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2 comentarios:
que paso xa que dejaras de confiar en el?es una historia muy triste nena xo animos, el pasado ya paso ;-) un beso!
Hola nena:
Espero que te guste el libro, lamentablemente en fechas como estas todos los recuerdos se nos remueven...
Pero no dejes que el pasado, te siga atormentando
Besos
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