Dicen que cuando te dan tu primer sueldo hay que comprar pan, pero yo ya lo hice muchas veces, y esta vez quería algo distinto, hermoso y sin calorías. Así que me compré un vestido igualito al que me regaló Mamor para mi cumpleaños, pero en rojo. Y pensarán, ¿dos iguales?
Bueno, es que este vestido es especial, tiene miles de usos! No sólo vestido, también camisa, falda y hasta una capa. Y teniendo dos, ¡pueden combinarse también!






